La belleza está en los ojos de quien mira, de quien se fija en los detalles bonitos que le rodean. Y un microbiólogo tiene motivos para asombrarse en su trabajo diario:

Eikenella Corrodens
Eikenella corrodens, aislada de un líquido pleural, identificada por cromatografía

Esta imagen, de  @cientounero, muestra un microbio llamado Eikenella corrodens, que habitualmente se encuentra en la flora bacteriana de la boca. Lo curioso del caso es encontrársela en el líquido pleural, que es el líquido que lubrica la pleura, membrana que recubre el pulmón.

Jardín de Petri
Jardín de Petri realizado con bacterias y colorantes.

Eshel Ben Jacob, un profesor universitario de Israel de quien ya hablé en 2008,  elabora bonitas figuras con placas de Petri en las que mezcla diversos tipos de bacterias y tiñe posteriormente las colonias formadas por ellas.

Cultivo desecado
Cultivo bacteriano en matriz de agar que se desecó.

 Raven  contó hace tiempo en su blog Micro Gaia que al hacer limpieza de material en su laboratorio encontró un cultivo de bacterias en una matriz de agar que había perdido el agua con el paso del tiempo, replegándose las colonias bacterianas como una hoja de árbol.Podéis ver el resto de imágenes en el enlace.

¿Conocéis más ejemplos de belleza microbiológica?

Actualización: echad un vistazo a Olympus BioScapes. Encontraréis imágenes como ésta:

retina
Visión al microscopio de la retina. Thomas Deerinck-

pillEn Compound Interest nos hablan del mecanismo de acción de dos fármacos, brincidofovir y favipiravir, que podrían ser útiles en el tratamiento del ébola.

En Domina la Medicina , un blog muy interesante para estudiantes de Ciencias de la Salud, nos proponen el Método Cornell para tomar apuntes. Yo lo completaría con el uso inteligente de los post-it de colores.

Maria José Más, pediatra que lleva el blog Neuronas en crecimiento, nos habla del niño prematuro y del desarrollo neurológico del niño prematuro.

Los casos clínicos de Infectosos me encantan, muy didácticos y curiosos. Esta semana nos hablan de un paciente trasplantado y…¿séptico?

En Osenseis tienen una lista de diez mandamientos Lean. Aconsejo leerlos. El primero y el sexto me encantan.

embarazadaLa culpa la tenemos los médicos, sobre todo los hematólogos. En nuestro afán por simplificar, cuando vemos a una mujer embarazada con Rh negativo, con nuestra agenda de consulta hasta la bandera y por no meternos en camisa de once varas, le soltamos alegremente “mire, usted tiene Rh negativo, no sabemos si su bebé también lo es, así que para evitar que su cuerpo cree anticuerpos que le puedan atacar, le ponemos una vacuna en la semana 28 de gestación”. Y nos quedamos tan a gustito.

Nuestros glóbulos rojos llevan adheridos a sus membranas unas proteínas y unos azúcares actuando como antígenos que facilitan a nuestro organismo reconocerlos como propios. Existen 33 tipos reconocidos de grupos de antígenos sanguíneos. Entre ellos está el grupo Rh. Es el segundo grupo sanguíneo más importante en Medicina Transfusional, tras el grupo AB0. Se calcula que en España el 85% somos Rh positivo.

La herencia del grupo Rh viene determinada por dos genes localizados en el cromosoma 1, uno de los cuales tiene la información necesaria para producir la proteína transportadora del antígeno D (RhD) y otra que posee la información para fabricar la proteína transportadora de los antígenos C, c, E,e (RhCE) en diversas combinaciones (ce, cE, Ce, CE). Lo que determina que un individuo sea Rh negativo o positivo es, mayoritariamente, poseer el antígeno D, siendo Rh positivo si lo tiene. A la hora de heredar un grupo Rh, el individuo recibe un alelo de cada progenitor, siendo predominante el que codifique la proteína transportadora del antígeno D. Así, si un progenitor tiene un alelo positivo y el otro negativo, el hijo será Rh positivo y si a su vez tiene un hijo con otra persona que tenga un alelo positivo y el otro negativo, puede darse la posibilidad de que le transmitan ambos alelos negativos y nazca Rh negativo. (Hala,ya podemos estar tranquilos si ambos somos Rh positivos y nos sale el crío Rh negativo…).

¿Qué pasa si una mujer es Rh negativo y se queda embarazada? Se toma una muestra de sangre del padre de la criatura para comprobar su grupo Rh. En caso de ser Rh positivo, se indica la conveniencia de administrar a la mujer inmunoglobulinas anti-D en la semana 28 del embarazo.Se elige ese momento porque a lo largo del embarazo pasa a la sangre materna a través de la placenta pequeñísimas cantidades de sangre fetal, siendo a partir de la 28 semana cuando pasa la suficiente cantidad como para provocar una reacción inmunológica por parte del organismo materno si el feto es Rh positivo siendo ella Rh negativo. Las inmunoglobulinas anti-D son unos anticuerpos que se unen específicamente a ese antígeno presente en la membrana de los glóbulos rojos del feto Rh positivo, impidiendo que la madre fabrique los suyos propios que en sucesivos embarazos se lancen como locos contra los glóbulos rojos del feto Rh positivo. Las inmunoglobulinas anti-D administradas no desencadenan ninguna reacción inmunológica en la madre ni afectan al feto para nada.

¿Entonces no se le está poniendo a una embarazada una vacuna? Pues no. Una vacuna es un preparado que contiene un microorganismo muerto o atenuado o partes de él para que el organismo lo reconozca como extraño y fabrique anticuerpos para atacarle con rapidez la próxima vez que lo detecte. Aquí lo que se está haciendo es darle esos anticuerpos que se pegan a los hematíes del feto y nada más, sin hacerle nada, impidiendo a su vez que la madre fabrique los suyos.

¿De dónde salen esas inmunoglobulinas?  Es un producto derivado de la sangre de donantes Rh negativos que han sido expuestos a sangre Rh positiva y han desarrollado anticuerpos anti-D. Se obtiene a partir del plasma (parte líquida de la sangre) de la sangre de esos donantes, separándose esas inmunoglobulinas que nos interesan.

¿ Y qué pasa si una embarazada Rh negativo no recibe las inmunoglobulinas anti-D?

En el primer embarazo no ocurrirá nada, fabrica anticuerpos de gran tamaño que no son capaces de atravesar la placenta, pero posteriormente se forman otros más pequeños que sí tienen esa capacidad y si en el siguiente embarazo el feto es Rh positivo, se unirán a sus glóbulos rojos desencadenando una respuesta inmune por parte del organismo materno con destrucción de esos hematíes. Es lo que se conoce como enfermedad hemolítica del recién nacido con anemia, aumento del tamaño del bazo y del hígado, ictericia y edemas.

¿Existe algún modo de comprobar el Rh fetal y evitar la administración de inmunoglobulinas a la embarazada?
En ello estamos. En la actualidad se está intentando comprobar el Rh fetal obteniendo una muestra de sangre de la madre, seleccionando los glóbulos rojos fetales que pueda tener nadando en el plasma y analizándolos para comprobar su Rh y ver si es realmente necesario o no administrar inmunoglobulina anti-D a la madre. Aún está en fase de experimentación, es necesario afinar el proceso al máximo para evitar en lo posible los falsos negativos (que se dé por hecho que el feto no sea Rh positivo y sí lo sea…) y conseguir estandarizar el procedimiento y hacerlo a un precio razonable.

¿Es suficiente con administrar las inmunoglobulinas en el primer embarazo? No, ya que permanecen como mínimo en el organismo durante seis semanas pero con el tiempo son eliminadas, por lo que en cada embarazo será necesario administrarlas nuevamente.

¿Y esas inmunoglobulinas sólo se ponen en la semana 28 del embarazo? No. Si la mujer sufre un aborto, se somete a un procedimiento invasivo como una amniocentesis, sufre un traumatismo abdominal o llega al parto sin haberse administrado la inmunoglobulina, se le administra en ese momento. Son situaciones en las que puede haber un paso de sangre fetal a la circulación sanguínea materna, así que por si acaso…

 

FUENTES

1. Manzanares Galán S, et al. Diagnóstico no invasivo del Rh fetal en sangre materna en el primer trimestre de la gestación.Gest y Eval Cost Sanit. 2014;15(2):125-36

2. Kaushansky K, Lichtman M, BeutlerE, Kipss TJ, Seligsohn U, Prchal JT. Williams Hematology. Eight edition; McGraw Hill, 2010.

3.  American Association of Blood Banks. Technical Manual. Fifteenth edition; Bethesda, 2011.