Nos hemos vuelto muy sanos,sanísimos. No somos nadie si no salimos a hacer running, que queda más elegante que decir que salimos a correr por el parque. No sabemos de qué va el tema si no nos ponemos una camiseta de última tecnología en vez de la de algodón con propaganda de la frutería Paco. Salimos a hacer ejercicio en fin de semana, cuando realmente tenemos tiempo. ¿Empezar tal como recomiendan los expertos a combinar andar con trote cochinero? Déjate de rollos, que nos acabamos de cruzar con el vecino corriendo como Bale en la final de la Copa del Rey y no podemos quedar en ridículo.

Un minuto corriendo. Y sudando.  Dos minutos. Venga, mantengamos la dignidad. Clash. ¿Quién me ha dado una patada en todo el talón? Nos damos la vuelta y no hay nadie. Qué vergüenza. Pero cojeamos, nos duele muchisimo y no podemos andar. Nos ha pasado más o menos como a Beckham hace unos años:

En el hospital nos dicen que nos hemos roto el tendón de Aquiles. Y que vamos a estar unas semanitas de baja, pierna en alto.

El tendón de Aquiles une el músculo gastrocnemio (gemelo) y sóleo (justo por debajo del gemelo) al hueso calcáneo (el hueso del talón). Cualquiertendonaquiles traumatólogo a quien preguntéis os contará que es el tendón que habitualmente se rompe en personas que llevan mucho tiempo sin hacer ejercicio físico o no lo han hecho en su vida y se lanzan a practicarlo sin mesura, sin aumentar gradualmente la intensidad, sobre todo deportistas ocasionales de fin de semana (ninja de fin de semana), sin que se conozca del todo la etiología de la rotura (posiblemente una tendinosis previa). Quien lo sufre cuenta cómo nota un dolor agudo como si le hubieran dado una patada, un chasquido e imposibilidad para doblar el pie. El tratamiento puede ser ortopédico, enyesando la pierna hasta la cicatrización del tendón o quirurgico, suturando el tendón para asegurarnos menos posibilidades de rerrotura del mismo.

Sentido común, por favor. Nos da envidia la Pataky con ese cuerpo tras haber parido. Nos emocionamos cada dos años cuando la tele no para de emitir deportes varios, ahora toca el Mundial, ahora las Olimpiadas, mira, que ahora toca la Eurocopa. Nos hartamos de leer blogs y foros, sabemos la diferencia entre una pisada pronadora y una supinadora, nos compramos unas zapatillas estupendas, una camiseta estupenda, sabemos qué es un HIIT, nos definimos eatcleaners, a lo mejor tenemos el pulsómetro de 20 euros del Decahtlon… aún así, hagamos las cosas bien, progresivamente. Pasar de practicar sillon ball a darlo todo en plan Correcaminos no es buena idea.

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Tim HowardsVer a Jim Carrey en una película realizando miles de movimientos repetitivos, soltando vocales sin sentido, con múltiples tics, puede ser divertido. Ver a una persona en la vida real comportándose así es realmente perturbador. Posiblemente, esa persona sufra el síndrome de Gilles de la Tourette, como le ocurre al portero de la selección de EEUU.

Este síndrome fue descrito en 1885 por primera vez por George Gilles de la Tourette, siendo su causa desconocida por ahora. Se desarrolla durante la infancia con movimientos breves, repentinos y repetitivos, muy rápidos, en forma de tics como parpadear, mover los hombros o  muecas faciales en los casos más leves, llegando a la coprolalia (soltar obscenidades sin parar), la ecolalia (repetir palabras o frases de otras personas) o golpearse la cara en los más graves. Esos tics empeoran cuando la persona está nerviosa o excitada y se calma realizando tareas que exijan una gran concentración como el deporte o tocar un instrumento musical. ¿Pueden reprimirlos por sí solos? Sí,  pero su ansiedad aumenta, sobre todo cuando presienten que van a sufrir una crisis.

El siguiente documental es un buen resumen de lo que sufren estas personas:

Tim Howards, el portero de la selección estadounidense, piensa que su enfermedad tiene algo que ver con que sea buen portero. Quienes tienen este síndrome son muy conscientes de sus movimientos, tanto voluntarios como involuntarios, aprendiendo a controlar en la medida de lo posible sus tics y sus movimientos voluntarios. Lo cierto es que ante los belgas demostró unos reflejos increíbles, realizando algunas de las mejores paradas de este Mundial.

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El protagonista del documental Rawer, Tom Watkins, sólo consume frutas y verduras crudas desde los 5 años por decisión de su madre, Francis Kenter. ¿El motivo de esta dieta crudivegana? Ella está convencida de que consumir alimentos de origen animal o vegetales procesados no es bueno para la salud por el contenido en mercurio del pescado, las hormonas que contiene la leche y la capacidad de la carne de producir cáncer.

Los servicios sociales holandeses tratan de quitarle la custodia legal del niño, alegando que este tipo de alimentación perjudica seriamente su desarrollo, “tiene los síntomas de malnutrición de un niño africano”. El chico, un adolescente con una vida prácticamente normal a excepción de la dieta que lleva, afirma que come así por decisión propia, no porque le obliguen.

Un documental cortito, entretenido y muy recomendable.

 

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