Si os encontráis con una persona sorda y, para haceros entender, eleváis el volumen de voz, pueden ocurrir dos cosas: que entienda lo que queréis decir con sólo hablar un poco más fuerte o que siga sin enterarse ni papa. ¿Por qué?

A grandes rasgos podemos hablar de dos tipos de sordera: de transmisión y de percepción. En la de transmisión, hay algo que impide que la onda sonora entre en el oído, choque con el tímpano, se transmita a través de los huesecillos (recordemos: yunque, martillo y estribo) hasta la cóclea o caracol y desde ésta se mande, a través del nervio auditivo, la señal al cerebro. En la de percepción no hay fallo de transmisión de la onda, pero hay algún problema o defecto en la cóclea o el nervio auditivo que hace que la señal auditiva no se transmita bien.

¿Os imagináis a estas alturas por dónde van los tiros? Sí señor, alguien que tenga una hipoacusia de transmisión conserva la capacidad de “entender” y descifrar los sonidos, mientras que alguien con hipoacusia de percepción puede oír estupendamente pero no entender bien, no discriminar con facilidad un sonido de otro, da igual que elevéis el tono de voz o tenga unos maravillosos audífonos (aunque esto también ayuda) que amplifiquen mucho.

Ésta es la sesión de Médico Sésamo de hoy. Dedicada con mucho cariño a Mapoto, por ser tan resalao  y a Biónica, por todas las sonrisas que me ha provocado leer algunas aventuras suyas.

Facebook Twitter Email

10 opinaron sobre “No me chilles que no te veo

  1. Y después tenemos a nuestros sordos idiopáticos que ni escuchan, ni oyen ni entienden al resto de mortales. Creo recordar que era algo endémico entre la clase política, ¿será una enfermedad profesional? ;)

    • Me alegro, chiquilla; además, si te encuentras a una persona hipoacúsica, levantas la voz y ves que no se entera, con hablar más claro o repetir es suficiente, ni siquiera es necesario ponerse a hablar superleeento y vocalizando en exceso :)

  2. Eso es, que el mundo nos vaya conociendo que ya queda menos para que los dominemos a todos. ¡Los hipoacúsicos dominaremos el mundo!

  3. Mira, nunca había caído en la cuenta de esto, pero tienes razón :)
    Lo gracioso es cuando la gente eleva la voz y habla más despacio al dirigirse a personas ciegas. Me encantaría ver a uno de ellos respondiendo: “Perdone, señor, pero soy ciego, no gilipollas” :P

    • Juas, escenas así he visto y se han quedado rojos como tomates. Con lo sencillo que es comportarse con naturalidad…pero ni flowers :P

Los comentarios están cerrados.