Hacer la residencia de cualquier especialidad médica se asemeja en ocasiones a hacer la mili, de modo que más que Médico Interno Residente a veces podemos parecer Militares Internos Residentes…

Empiezas con un examen de cinco horas que prueban tu capacidad de concentración y resistencia “atendiendo” más de 200 casos clínicos que recuerdan a la canción de Fernando de Teresa, “ojalá el paciente viniera tipo test”.. ¿Andar por la arena de la playa con el fusil  y los botorros? No, quemar glucosa a toda leche intentando recordar qué era lo que caracterizaba al dichoso Rendu-Osler-Weber.

Cuando tienes el resultado de ese examen-oposición, te vas al bingo, perdón, al Ministerio de Sanidad a elegir tu plaza, “del número tal al número pascual, suban al estrado a elegir si quieren currar unos añitos en Cádiz o en Barakaldo“. Igualito que cuando te enteras de si aprenderás a tirarte con el paracaídas y la medallita de la Virgen del Carmen que te regaló tu madre o te tocará aprender a nadar.

Llegas al hospital, donde eres residente de primer año, abreviando, R1. El último mono. El que se come el busca (dichoso telefonino con su dichosa musiquita que te pone de los nervios cuando suena en el bus o el metro, causándote un pseudoinfarto masivo), el que se come las guardias en los puentes, el que pone buena cara cuando los adjuntos descubren que sabe mecanografiar y “anda, por qué no escribes tú las 6 altas que me quedan, que lo haces más rápido y así salimos antes...” y hasta las 3 de la tarde aporreando teclas como un simio.

Creces, vives las guardias en Urgencias como muescas en el cinturón y coleccionas anécdotas para reir y llorar. En determinados servicios y hospitales a partir de cierto año de formación ya no tienes que hacer guardias en Urgencias, lo cual se vive como una liberación y una ganancia de paz interior y calidad de vida.

Pasas a R2(D2), a R3, R4, en algunas especialidades a R5. Y catamplum, eres FEA, Facultativo Especialista Adjunto, con tu curriculum bajo el brazo, lo mismo te sirve para que te contraten por un tiempo variable que va de 8 horas a varios meses o lo mismo tienes suerte, haces otras oposiciones y consigues la ansiada plaza fija. O te metes a currar en las odiadas Urgencias, que se viven de otra manera cuando ya eres adjunto. Incluso te da un siroco y vuelves a gastar culo y codos para sacar otra plaza como MIR y empezar desde el principio en otra especialidad, contrato fijo al menos 4 años y el mejor momento para reproducirte porque no pueden “misteriosamente” no renovarte el contrato al saber que un espermatozoide se encontró con un ovulito y…

A todo esto, recuerdas que la madre más orgullosa en la cola del pan es la madre del cardiólogo y que tu abuela sigue sin enterarse de lo que es un Médico Interno Residente y te pregunta si ya eres médico de verdad o sigues siendo estudiante… :)

Si te ha gustado esta entrada, echa un vistazo a esta otra, de la Dra Jomeini, relacionada con el tema: Star Wars.

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11 opinaron sobre “Historias de la mili, perdón, la residencia

  1. ¡¡Pero di cuáles son los hospitales en los que a partir de cierto año no hay urgencias!! ¡¡Sea por las nuevas generaciones de soldados rasos que llegamos!!

  2. Andrés, ¿que te quedas pasmao? Ains, angelico…pregunta a las resis de tu hospital a ver qué te dicen, la residencia es el mejor momento para tener críos gracias a que a la vuelta sigues teniendo trabajo :)

    Tux en todos los hospitales hay ciertas especialidades que a partir de cierto año no tienen que pisar la puerta de Urgencias de forma habitual, sólo aparecen y de mala gana cuando se les llama al busca “oye, baja, que tengo esto”. Pregunta, pregunta por ahí…

  3. Jomeini, me ha dolido lo de las odiadas urgencias.
    Hay gente que las amamos. Ya sé que es porque somos unos frikis y probablemente con una buena terapia podríamos volver a ser normales, pero nos gusta ser urgenciólogos.
    Un beso.

  4. Arantza, es cuestión de gustos :) No me disgusta el trabajo de urgenciólogo en sí, sino la actitud de muchos de los (im)pacientes de la sala de espera, con sus malos modos, el aporreamiento de puerta con la consiguiente entrada aunque haya dentro otro paciente medio desnudo, las amenazas si no les atiendes en cinco minutos, los abusos de los que tantas veces me he quejado en el blog… si no fuera por todo ello disfrutaría cada guardia o hubiera disfrutado más mi rotatorio por Urgencias :)

  5. Liberación a medias, que es verdad que a algunos nos niegan seguir en la Puerta. Será que aún soy joven pero la Urgencia me ha encantado. Un MIR de Inmunología.

  6. De acuerdo prácticamente en todo. Tal y como está el trabajo soy uno de los que se ven repitiendo la residencia. Los FEA que he visto tienen unos contratos que… bueno.

    Salu2!

  7. Daniel, como dije antes, es según el gusto de cada uno :)

    Ter0n, eso lo estábamos hablando ayer unas amigas y yo en el almuerzo, que no descartábamos repetir el MIR al terminar esta residencia tal como está el patio…

  8. Pues sí, es cierto absolutamente todo, y aquí estoy para corroborarlo. Terminada la especialidad de Bioquímica, durante la que tuve descendencia porque no me podían echar, me ofrecieron varios contratos, a saber: el mejor, una beca de 600 euros mensuales de 6 meses, renovables otros 6 y compatible con el subsidio de desempleo. Ni que decir tiene por donde les indiqué que se podían meter la beca. Visto el futuro laboral, repetí el MIR. pero esta vez tenía claro que quería una vida mejor: durante meses me debatí entre hacer una residencia sin guardias, salida segura y cómoda pero poca vocación ( medicina del Trabajo) o seguir mi vocación clínica y putearme 4 años más ( y de qué manera), pero asímismo tener curro asegurado al terminar ( a ser posible sin guardias). Y heme aquí que acabé en Pediatría y areas específicas. Por cierto, aproveché para reproducirme de nuevo. 4 años después de aquella decisión estoy convencida de haber acertado. Me encanta la pediatría y acabo de pillar un contrato ” muy jugoso” en un centro de salud en el que estoy en la gloria. ANIMO A LOS RESIS, EL QUE LA SIGUE, LA CONSIGUE.

  9. Isa, exacto, lo que cuentas es muy similar a lo que me han referido residentes de segunda especialidad o adjuntos talluditos :) Además, al repetir el MIR hay una cierta ventaja si no te has exfoliado el ombligo en la primera residencia: tienes una cierta experiencia, cierta facilidad para estudiar y retener datos y, además, muuucha más motivación para sacar una buena plazar en el examen.

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