Allá por el 2008 yo preguntaba a mis lectores qué tenían que ver los peces con la psoriasis. Poco iba a imaginar que ese tema se iba a volver tan famoso y tantos iban a querer meterse en el negocio de los “pececillos exfoliadores”. Hace poco vi en un centro comercial una cabina portátil con dos grandes peceras llenas supuestamente de esos pececitos donde por 20 euros te dejaban los talones más lisos que el culito de un bebé.

En Kangal (Turquía), Japón, China y Corea existen unos balnearios muy peculiares: en sus aguas a 35-37ºC se encuentras unos pececillos llamados Cyprinion macrostomus y Garra rufa,empleados como terapia contra la psoriasis. A esas temperaturas no hay suficiente fitoplancton ni zooplancton para que puedan alimentarse, de modo que cuando alguien se sumerge en esas aguas acuden raudos a alimentarse de las capas superiores de la piel, efectuando una labor de limpieza similar a la de las larvas de Lucilia Sericata empleadas para la limpieza de úlceras. Eliminan las zonas escamosas, hiperqueratósicas (engrosadas y endurecidas), la “piel muerta” que caracteriza la psoriasis, sin que el paciente sienta dolor ni pinchazos como en el caso de la larvaterapia, tan sólo un cosquilleo. Además, en los balnearios no nota estrés ni agobios, factores psicológicos que favorecen la exacerbación de la enfermedad y la aparición de brotes.

La idea era buena y pronto se exportó a otros países, ofreciéndose en salones de belleza como método sencillo y “natural” tratamiento, primero de la psoriasis y posteriormente de otras afecciones como los talones rugosos y llenos de callos.

La efectividad de esa terapia, denominada ictioterapia, todavía está en estudio. Se está valorando si:

-es realmente eficaz y por cuánto tiempo, puesto que no produce una curación total, sino una remisión por un largo periodo de tiempo, aproximadamente de 8 meses.

-es conveniente o no combinarlo con la exposición al sol o a lámparas de rayos UVA (fototerapia) y en qué medida, con el fin de que mejore el aspecto de las lesiones que deja la psoriasis. Se ha pensado que al eliminar los peces las capas superiores de la piel afectada, es más fácil que penetren los rayos UVA en la dermis y ejerzan su efecto.

-hay o no riego de infección, cómo debe tratarse el agua y los peces para evitar la presencida de microorganismos patógenos como la Salmonella, y si además de la acción de los peces intervienen otros factores como la riqueza en selenio de las aguas termales.

En la actualidad, siendo una terapia bastante novedosa, no he encontrado mucha literatura científica sobre ello, espero revisar este tema en un par de año y poder confirmar los puntos anteriores además de ampliar información.

¿Algún pero? Sí, tal como contaba Nebulina en este post, la proliferación de salones de belleza que ofrecen la ictioterapia…con unos peces similares llamados Chin-Chin, peces chinos que cuando alcanzan un tamaño de 2 cm les crecen dientes con los que arrancan la piel muerta, causando heridas con gran facilidad para sobreinfectarse. Por este motivo es buena idea ver si tienen visible en el salón de estética o por lo menos disponible para verlo el certificado de origen de esos peces.

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3 opinaron sobre “Garra rufa ¿pececillo exfoliador?

  1. Con lo barata que es la piedra pómez…
    Sobre la literatura científica, he mirado y no había mucho más de lo que encontré hace algo más de un año

  2. Y más barato es el “rallador” como le llamo, ese “exfoliador” con mango que tiene pinta de servir para rallarte los talones y el parmesano con la misma finura. En serio, una buena pedicura no pasa forzosamente por dejarse comer la piel muerta por esos pececillos, puede ser algo interesante para los que padecen psoriasis pero está por ver…

  3. Entre los podólogos (ya casi casi lo soy) la opinión generalizada es que los peces estos sirven de bien poco; la capa de piel retirada es mínima, ni de coña pueden con una hiperqueratosis normal y corriente, y personalmente dudo que puedan retirar una placa psoriásica. No es que tengan mucho peligro si no tienes heridas abiertas, pero vamos, a priori no parecen muy eficaces (ya veremos los estudios, claro).

    Nada que ver con las larvas, esas sí que van bastante bien para úlceras superficiales y sin isquemia. Ahí el problema es que a la gente le dan bastante repelús.

    La piedra pómez tiene cierta utilidad, aunque sea para que los pacientes dejen de hacer salvajadas con cuchillas y cáusticos. Y el rallador que dice Sophie no sé que será, no me suena nada parecido.

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