El 4 de Noviembre de 1922, el arqueólogo británico Howard Carter descubrió la tumba de Tutankamon, quien estaba enterrado en el Valle de los Reyes, situado en la orilla occidental del Nilo. Fue un descubrimiento bastante sonado, celebérrimo y acompañado, cómo no, de leyendas, mitos y supersticiones. Visitar cada una de las cuatro cámaras de las que constaba esa tumba, llena de tesoros a pesar de haber sido profanada anteriormente y llegar por fin a la cámara donde encontrarían el codiciado sarcófago del faraón tuvo un precio para los egiptólogos que osaron entrar allí…

Uno de los mitos más famosos fue la maldición del faraón, alimentado por los cronistas de la época, que aseguraban que en la entrada a la tumba había una inscripción que rezaba que el mal fario se apoderaría de quienes osaran profanar la tumba de Tutankamon. Efectivamente así fue, muriendo muchos de los expedicionarios, entre ellos Lord Carnarvon, el arqueólogo que acompañaba a Horward Carter en su aventura, a los diez meses del descubrimiento. Cuentan unos que la causa fue la picadura de un mosquito, otros que lo que le llevó con los pies por delante fue una severa neumonía.

En relación a ello, leí esta mañana un capítulo interesante del libro “Antropología forense” de Jose Manuel Reverte Coma, en el que el autor comenta que todo antropólogo forense nunca debe bajar la guardia ni confiarse a la hora de tomar medidas de seguridad al trabajar con momias. Estos cuerpos momificados o semimoficados suelen ser el albergue de numerosos insectos,principalmente ácaros y en las tumbas se puede encontrar un hongo, aspergillus, que al ser inspirado causa aspergilosis. Tampoco es infrecuente que en las tumbas donde hayan estado esas momias haya excrementos de murciélago, en el que se puede encontrar el Histoplasma capsulatum, microbio al que se ha responsabilizado de la maldición de los faraones por su capacidad para provocar neumonías bastante graves al ser aspirado.

Con todo esto, me pregunto si la dichosa maldición se reduce a una triste cagada…de murciélago.  Los amantes del antigo Egipto ¿qué opináis?

2 opinaron sobre “La maldición de Tutankamon: ¿una triste cagada?

  1. Me animo a comentar, aunque mis conocimientos no son demasiado extensos :)

    Lo primero de todo son dos apuntes, porque Lord Carnarvon no era arqueólogo si no un aristócrata inglés y egiptólogo aficionado, que financió las excavaciones de Carter. Estuvo presente, eso si, en el momento en el que encontraron y entraron en la tumba. Lo segundo es que aunque es cierto que la primera cámara tenía señales de haber sido saquedada con anterioridad, la puerta que daba a la que contenía el sarcófago no había sido abierta nunca, con lo que se puede decir que desde el momento en que se selló dejando al rey en su interior, nadie había vuelto a pisarla hasta la llegada de Carter y Carnarvon.

    Bueno, yendo al tema de la maldición en si, lo cierto es que para empezar nunca se ha visto la supuesta inscripción. Esto es bastante extraño si se tiene en cuenta que el trabajo como científico de Carter fue extraordinario, empezando por fotografiar y documentar hasta el último detalle de todo lo que encontró en la tumba. De haber habido cualquier escrito, tendría que haber quedado registrado de alguna manera. También se puede considerar que la inscripción existía pero se borró toda huella de su existencia, lo que en mi opinión es ya enredar demasiado la historia :P
    En cuanto a las muertes, bueno, en la tumba entró muchísima más gente que la que después murió en “circunstancias extrañas”. Según Wikipedia (que a su vez hace referencia a un estudio de la época), de las 58 personas que estaban presentes en el momento de la apertura, solo ocho murieron en los siguientes 12 años. De hecho, el propio Carter, que en teoría debería haber sido el primer “señalado”, murió a los 64 años por muerte natural. Además, muchas de las muertes relacionadas están, en mi opinión, un poco cogidas por los pelos. Por ejemplo, la secretaria de Carter murió, y se considera también fruto de la maldición el hecho de que su padre se suicidara al enterarse.
    En general, parece que todas las muertes tuvieron en común que la persona estuvo cerca de la momia, y es por eso que la explicación más comúnmente aceptada es de que se trató de algún tipo de bacteria u hongo (como el mencionado aspergillus) mortifero, que tendría muchas posibilidades de haber estado precente en la cámara y en la momia.

    En cuanto a la cagá del murciélago, pues no conozco con detalle cómo es la tumba, pero no me parece posible que un murciélago pudiera colarse en una cámara cellada y cavada en el interior de la roca. Aunque como dije más arriba, mis conocimientos son limitados, y si fuera posible, me gustaría que alguien comentara mejor sobre esta probabilidad.

    Felicidades por la página y un saudo :)

  2. Nefer, gracias por tu comentario, sobre todo porque me ayudará a puntualizar unas cuantas cosas, ya que el artículo es breve y poco enjundioso por no alargarlo demasiado :)

    En la bibliografía que consulté aparecía Lord Carnarvon como “paganini” pero también como arqueólogo; quizá sería más correcto indicar que era egiptólogo y sufragador de los gastos de la búsqueda de esa tumba. Y sí, únicamente la cámara en la que se encontraba el sarcófago de Tutankamón había sido respetado.

    Exacto, la inscripción nunca se vio, por eso he escrito “alimentado por los cronistas de la época, que aseguraban que en la entrada a la tumba había una inscripción que rezaba que el mal fario se apoderaría de quienes osaran profanar la tumba de Tutankamon”. Los periodistas de aquel entonces buscaban darle morbo y misterio a ese asunto, que tenía fascinado a muchos europeos.

    No he usado la Wikipedia como fuente bibliográfica por haberme encontrado anteriormente con inexactitudes y conceptos erróneos de manera inintencionada o no. En cuanto al guano de murciélago…jejeje, me guardé esa carta en la manga porque sabía que lo preguntaríais ;) exacto, no parece posible que un murciélago pueda colarse en una cámara sellada y excavada…peeeeero sucede que en algunas sí se descubren rendijas o huecos por el paso de los años y las condiciones meteorológicas por las que se cuelan estos bichos yyyyy en otros casos se abre la tumba, se trabaja en ella durante varios días o varias semanas y los murciélagos aprovechan para colarse y dejar su regalito excrementicio.

    Ya me cuentas qué opinas de todo esto :)

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