Con este tiempo tan asqueroso los temas de conversación favoritos son la lluvia y los resfriados. Los que ya nos independizamos escuchamos a nuestras madres al otro lado del teléfono recordándonos cada día que es necesario tomar un zumo de naranja ” rapidito, que se le van las vitaminas” y nos acordamos de la media cebolla en la mesita de noche atufando la habitación “pero gracias a eso vas a respirar mejor y echar los mocos“.

¿Qué mitos y verdades existen en torno a los resfriados?

1. Cuando uno tose y expectora, no se deben tomar jarabes que corten la tos. Verdad. La tos es un mecanismo muy útil para expulsar gérmenes nocivos y así limpiar pulmones y tráquea tal como cuento aquí. Tomar un jarabe antitusígeno es eficaz en caso de tos irritativa que no ayude a la expulsión de moco, pero es contraproducente cuando nuestro organismo está intentando expulsar bacterias y viruses de nuestro aparato respiratorio.

2. En caso de sinusitis, se debe hacer una mezcla de agua de grifo y de agua oxigenada a partes iguales para irrigar la nariz y así matar microorganismos nocivos. Mito. El agua oxigenada irrita las mucosas, con lo que tendremos el interior de la nariz en carne viva y no habremos hecho nada realmente eficaz para curar o paliar esa molesta sinusitis.

3. En caso de tener mucha mucosidad en la nariz o sinusitis, es buena la irrigación nasal con suero fisiológico templado o agua tibia con sal, sonándose después la nariz. Verdad. En este artículo podéis ver incluso una original manera de irrigarse la nariz con una tetera (no me he vuelto chiflada, eso existe). Se facilita el aclaramiento de la mucosidad y que sea menos difícil expulsarla, aliviando la congestión nasal.

4. Dicen que poner media cebolla cortada en la mesita de noche cura la gripe y la neumonía. Mito. No hay evidencia científica alguna, no se ha demostrado de manera empírica, por lo que de momento se considera un bulo. Además, la habitación atufa a cebolla cruda. Mal.

5. Lo mejor cuando se sufre un buen resfriado o una sinusitis es usar un vasoconstrictor tópico. Sí pero no. En ciertos casos, de forma puntual, se pueden usar como remedio sintomático, pero no abusar de ellos. Los vasoconstrictores tópicos son fármacos que constriñen los vasos sanguíneos, disminuyen su calibre de manera que dejan de estar dilatados y cesa la inflamación que nos hace sentir la nariz congestionada.  Al usar esos sprays descongestionantes dejamos de sentir molestiasy no tenemos que sonarnos continuamente. ¿Hemos resuelto la causa principal? No. ¿Tenemos síntomas? Tampoco. Pero podemos sufrir un efecto rebote que nos deje peor de como estábamos.

6. Para prevenir el resfriado hay que tomar un zumo de naranja recién exprimido todos los días. Mito. Nuestras abuelas creían y creen firmemente en el mito de la vitamina C, ya que en los años 50 un premio Nobel, Linus Pauling, defensor de la medicina ortomolecular, afirmaba que las vitaminas servían para curar casi todo. Sin embargo, desde entonces hasta la actualidad no se ha conseguido demostrar que el consumo de grandes cantidades de vitamina C prevenga el resfriado. Eso sí, el zumo de naranja está muy rico. Respecto a que se le vayan las vitaminas, exponerlo a la luz solar acelera su oxidación, pero no se van todas en 10 minutos, así que no es necesario exprimir las naranjas y beber aceleradamente el vaso para que no se escape ni una sola chispita de vitamina. Así lo único que vamos a conseguir es atragantarnos.

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Hace poco tuve ocasión de leer un artículo muy curioso titulado “Coca Cola y Pepsi cambian su fórmula por el estigma del cáncer“. En dicho artículo se comenta que ambas compañías se han visto obligadas a retirar de la fórmula de sus bebidas el 4-mitilimidazol, que no es más que el colorante del caramelo formado en los procesos de calentamiento y reducción del azúcar, el asado o cocción de algunos alimentos (fundamentalmente carne) dando ese característico color oscuro. ¿El motivo? El estado de California incluyó este compuesto a su lista de sustancias cancerígenas basándose en ciertos estudios realizados con ratas en los que se comprobaba que al administrárseles una cierta (excesiva) dosis los roedores desarrollaban algún tipo de tumor.

Reconozco que me quedé perpleja. Me recuerda a lo que escribí hace un tiempo sobre el supuesto riesgo cancerígeno de los edulcorantes artificiales allá por 2008; tras revisar lo que se conocía, comprobé que no se habían encontrado en humanos los mismos efectos cancerígenos tras la toma de edulcorantes que sí se habían encontrado en roedores tras la administración diaria de grandes cantidades de edulcorante, muy por encima de las que comparativamente tomaría un ser humano a diario en condiciones de abuso de dicho edulcorante. ¿Realmente han hallado una fuente correlación toma de refresco con ese colorante-cáncer? ¿Y qué cantidades le han dado a los roedores y durante cuánto tiempo?

En el artículo se menciona que las latas de refresco quintuplican la dosis máxima indicada. Ahí no hay tutía: si se supera lo legalmente establecido por cuestiones de salud por un organismo oficial, es lógico que se solicite la retirada o reducción de esa dosis. Otra cosa son los datos aportados, como que una dosis media de ese colorante de caramelo provoca cáncer en 5 de cada 100.000 personas que beben refresco. Imagino que habrán tenido en cuenta otras posibles fuentes de ingesta de ese colorante, como los asados, la cebolla caramelizada que está de moda que acompañe al queso frito con mermelada de pimiento, los flanes con caramelo, los helados de vainilla con caramelo y galleta…y suma y sigue. Además, con una proporción tan pequeña me pregunto si realmente es significativo, ¿cuántos refrescos y durante cuánto tiempo hay que tomar para que te toque la papeleta de ser uno de esos 5 de cada 100.000?

No veo lógico demonizar un alimento o grupo de alimentos como potencialmente carcinogénicos. A veces me da la impresión de que nos estamos pasando de rosca con la cancerofobia en vez de llevar un estilo de vida sano, con una dieta equilibrada y realización de ejercicio físico moderado en vez de obsesionarno con confeccionar listas de alimentos cancerígenos.

Menos mal que, que yo sepa, nadie ha metido en una lista de productos cancerígenos al jamón y las gambas…

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Vi esta imagen en el Caralibro y la tenía que compartir con vosotros…tiempo me ha faltado.

Allá por 2009, hablando de resfriados, yo escribía que “Poco puedo contar de nuevo, que no haya sido comentado ya, tal como se puede leer aquí y aquí. Cuando se echa un vistazo a los artículos que hay sobre el tema, la mayoría son realizados por científicos del grupo Danone o colaboradores del mismo (así que no podemos hablar de imparcialidad),no queda claro que la metodología usada impida la existencia de sesgos o que los resultados se deban a otras causas, no hay una correlación clara entre los resultados y las conclusiones que permitan decir sin duda “sí, el Actimel es estupendo para reforzar las defensas) y las débiles evidencias que ofrecen están magnificadas y exageradas por la publicidad. Mientras no haya pruebas sólidas, decir que tomar un Actimel diario fortalece las defensas y permite sufrir menos resfriados es sostener un mito.”

Lo que escribí en su momento sobre el famoso Actimel se puede aplicar al resto de productos “sanos” de Danone: falta de imparcialidad de los artículos que apoyan esos productos por estar directamente financiados por esa empresa, con el conflicto de intereses que supone, y el no haber sido reproducidos esos resultados por investigadores totalmente independientes; falta de evidencia científica o sanitaria acerca de las bondades que pregonan o fallos metodológicos severos; y en caso de haber realmente un beneficio, la cantidad de producto que sería necesaria tomar para poder notar efectos objetivos y cuantificables exceden por completo al consumo máximo diario razonable de dicho producto.

Respecto a esto último, tenéis un ejemplo similar en el artículo “¿Huevos con omega3? ¿Qué invento es ése?” en el que explicaba que “Casi todos los estudios realizados se han hecho con grandes cantidades de omega 3, desde 500 mg hasta 2-3 gr a partir de pescado o aceite de pescado. ¿Qué cantidad de este elemento contiene un huevo? Afirman que 200 mg. ¿Cuántos huevos habría que consumir a diario para ingerir las cantidades mínimas necesarias con el fin de beneficiarse? Dos o tres huevos.” Como podéis ver, el gran chollo de los alimentos “saludables” es basarse en lo mismo: estudios con sesgos claros, o estudios no extrapolables a la vida real porque para conseguir ese resultado tan maravilloso es necesario ingerir grandes cantidades del producto mágico e hipersaludable

Por favor, dejad de comprar yogures caros sin beneficios palpables. Vuestro bolsillo lo notará y vuestra salud…seguirá igual que antes de tomaros esos yogures. Todos los supuestos beneficios son subjetivos, sin respaldo científico ni pruebas objetivas.

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