Hace poco comentaba a mi adorado, venerado, idolatrado y leído en casi-silencio Sergio L. Palacios mi gran sufrimiento por Superman. Os lo cuento a vosotros también, por si me podéis ayudar con mi sinvivir.

Veréis: es conocido que cuando respiramos tomamos oxígeno y liberamos dióxido de carbono; que nuestra hemoglobina contenida en los glóbulos rojos captura con avidez ese oxígeno y lo lleva a los tejidos del cuerpo, soltándolos según se necesite. También es conocido que el aire que respiramos no es oxígeno puro, sino una mezcla de gases, estando el oxígeno presente en un 21% a nivel del mar; que el aire ejerce a ese nivel una presión de 760 mm Hg y el oxígeno ejerce una presión parcial de 160 mm Hg.

Pues bien, conforme se asciende respecto al nivel del mar, la presión parcial de oxígeno es menor, de ahí que nuestro organismo se vuelva más ansioso por capturar oxígeno y haya una serie de cambios fisiológicos orientados a ello, como el aumento de producción de glóbulos rojos que lleven hemoglobina en su interior a la caza y captura de oxígeno, además de cambiar el comportamiento de la hemoglobina para que ésta tienda a soltar con mayor facilidad y en mayor cantidad dicho oxígeno por los tejidos. Todo muy fisiológico y muy natural si se hace con calma y con cautela, no como algunos ciclistas que se meten entre pecho y espalda EPO o se autotransfunden, pero ésa es otra historia…

¿Qué ocurre cuando se asciende bruscamente sobre el nivel del mar y se sufre con brusquedad esa disminución de la presión parcial de oxígeno? Pues que aparecen problemas como el mal de las montañas, con mareos, malestar general, dolor de cabeza, fatiga o dificultad para respirar entre otros síntomas propios de la incapacidad del cuerpo para responder a ese cambio tan acusado de manera tan rápida.

Con todo esto entenderéis mi gran sufrimiento viendo a este hombre, que no contento con ponerse los gayumbos por fuera del pantalón y liarse la capa al cuello va y se pone a volar a lo bestia, a pulmón partío, ascendiendo bruscamente sin pensar en presiones parciales de gases ni nada. ¿Qué le pasa a los pulmones de Clark Kent?

En fin, espero que me podáis ayudar con esta cuita, además de seguir pensando cómo es posible que le ondee la capa a Superman en ausencia de atmósfera. La indecencia de llevar los calzoncillos por fuera lo dejamos para otro día…

Cuando le digo a mis pacientes que el agua es uno de los remedios más baratos como coadyuvante, algunos me miran con escepticismo, “estos médicos que ya no quieren recetar nada por ahorrar“. Y es que a muchos eso de beber agua como que no, si han de beber líquidos que sea en forma de refrescos, vino, cerveza, zumos, etc y eso no es hidratarse bien, señores.

Espero que vosotros no enarquéis una ceja con esta pequeña lista de beneficios que le veo yo a beber e hidratarse bien a lo largo del día.

1. Cuando se está pasando un señor catarro con mocos para dar y regalar, el agua ayuda a fluidificar las secreciones y expulsarlas mejor.

2. Beber constantemente, poco a poco, e ir mucho al cuarto de baño nos beneficia a las mujeres cuando se sufre una cistitis o como método de prevención. Tener la uretra corta facilita esas infecciones del tracto urinario tan molestas.

3. El agua esponja la caca. Dicho así es una guarrada, pero cuando se sufre estreñimiento no parece una guarrada. Además de tomar alimentos ricos en fibra, evitar otros que sean astringentes y limitar el consumo de té o evitarlo, hay que tomar suficiente agua para ayudar a formar un buen bolo fecal y tirarse un ratito con el periódico en el cuarto de los truenos.

4. Una de las mejores cosas para la resaca…rehidratarte.

5. Ahora con la llegada del verano, hidrataos bien además de evitar las horas de más calor, etc. No es nada agradable recibir un golpe de calor. Y no, el tinto de verano no es hidratante.

Hala, levantad la mano quienes conozcáis otros beneficios de esta medida tan sencilla.

 

1. Cuando se habla del corazón se piensa en él como órgano único, aunque no sea estrictamente así. Tenemos un corazón izquierdo que bombea sangre a todo el cuerpo y un corazón derecho que bombea sangre a los pulmones.

2. Es un órgano que en condiciones normales pesa  250-300 gr en las mujeres y 300-350 gr en los hombres y bombea más de 6000 litros de sangre diario a todo el cuerpo.

3. No recibe órdenes para contraerse y relajarse sino que tiene una serie de células de impulso automático,  de modo que se podría decir que se estimula él solito para trabajar.

4. La primera causa de muerte súbita en un adulto joven es cardiaca.

5.Cuando estamos en la pancita de mamá el corazón se empieza a contraer a partir del final de la 5ª semana

6. Mientras somos fetos la sangre oxigenada nos llega por el cordón umbilical, no desde los pulmones como ocurre cuando nacemos. Por eso se establece un cortocircuito o shunt que comunica el corazón izquierdo con el derecho y hace que la sangre no se bombee a los pulmones, que mientras tanto están madurando.

7. Cuando tenemos fiebre el corazón late más deprisa como respuesta al estrés que supone el aumento de temperatura.

8. El primer transplante de corazón lo realizó Christian Barnard en 1967 . Quien recibió el corazón fue Louis Wahskanski, un comerciante de ultramarinos de Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Sobrevivió 18 días a la operación y murió de neumonía. En España el primer transplante se realizó en el Hospital La Paz de Madrid en 1968, aunque el paciente murió a las pocas horas.

Todos estos datos los he sacado  de los libros gordos de Petete de Medicina: Berne-Levy, Guyton (ambos de Fisiología), Patología funcional y estructural de Robins (Anatomía Patológica) y Atlas de anatomía Netter.

La imagen viene de este enlace.