Leyendo este artículo de Molinos (recomiendo trillones su blog) me ha asomado una sonrisa irónica.
Me ha asomado la sonrisa irónica de quien ha visto varios casos de sarampión en adultos y además ha estado pendiente de las noticias acerca de los brotes de esa enfermedad en Andalucía, la que es imparable…cuesta abajo en algunas cosas. Me ha salido esa mueca al recordar los síntomas tan característicos, esa fiebre alta de 38-40ºC, ese exantema maculopapular por todo el cuerpo, que en fino y en cristiano significa que te llenas de manchitas rojas con granitos que te dan esa piel tan rugosa y casi de lija, esas manchas violáceo-rojizas del paladar, esas manchas blanquecinas en la cara interna de la mejilla que se llaman mancha de Koplik o salpicadura de azúcar porque parece que han cogido un puñado de azúcar y te lo han salpicado ahí, esos ojos inyectados en sangre, la fotofobia, el mal cuerpo, el bazo que se agranda en algunos casos, la gastroenteritis que acompaña en otros caso, ese descenso de la hemoglobina y la cantidad de plaquetas, la manera en que el paciente lo pasa fatal. Por no hablar de la neumonía vírica, que en ocasiones se resuelve sin problemas y en otras ocasiones nos cuesta horrores dominar y acaba con el paciente con una tos que le dura mucho tiempo, una tos molesta que le agobia, o incluso acaba en la UCI. Y para no cargar las tintas no hablo de otras complicaciones.
Me ha asomado la sonrisa irónica al escuchar a los padres que afirman que no vacunaron a sus hijos porque pensaban que las vacunas daban una inmunidad artificial y ellos preferían que su hijo pasara la enfermedad para tener inmunidad natural. Con esto demuestra que no saben ni se han molestado en saber cómo funciona una vacuna, no saben que en una vacuna va un trozo del germen atenuado o muerto, que es una manera de mostrar al sistema inmune una prenda del enemigo para formar un ejército de glóbulos blancos que sea capaz de zurrarle la badana al auténtico enemigo cuando éste se presente a dar la murga en el organismo. También sonrío cuando dicen que como a su primer niño le entró fiebre (perdón, una febrícula de apenas unas décimas) les entró miedo y decidieron no vacunar más a ese niño de nada ni a sus hermanos, puesto que desconocen y no se han preocupado en conocer los posibles efectos secundarios de las vacunas. Cuántas veces me habré vacunado yo y habré estado con paracetamol las primeras 24 horas sin mayores problemas.
Que en pleno siglo XXI todavía haya personas que opinen lo que ya comenté anteriormente en este artículo me entristece y me enfada.
Tengo pendiente, entre otros temas, hablar de la vacuna del papiloma humano. Quizá recurrir a ella, en combinación con otras medidas pueda ayudar a frenar los casos de cáncer asociados a ese virus. Paciencia, permanezcan atentos a sus pantallas…
Buenas
Igual lo que voy a decir te parece una barbaridad o igual estas de acuerdo con ello, pero la verdad es que me cansa un poco cuando desde los blogs medicos os meteis con la homeopatia o los padres que no quieren vacunas con unas ganas que parece personal.
Dejarles. Es Darwin puro y duro.
Si uno quiere curarse una hepatitis con agua, alla el. Si quiere arriesgar a que sus hijos se los lleve por delante una varicela desmadrada, alla el. Son premios Darwin de libro.
Darwin sigue aplicandose. Ya no se apoya en el leon que viene a comerse al menos apto, si no que el jodio usa nuestro comportamiento para clasificarnos; tus padres son idiotas, asi que no mereces llevar sus genes idiotas a otra generacion.
Entiendo que os metais con esos idiotas porque las vacunas protegen de verdad cuando toda la poblacion se vacuna, pero a mi personalemente me interesa mucho mas cuando hablais simplemente de medicina sin mezclar a los charlatanes que venden agua o baba de caracol amarillo del Amazonas.
En fin, me encanta tu blog y entiendo que os sintais obligados a prevenir a la gente contra los charlatanes, pero me gusta mas cuando hablas de medicina.
Darwin no se ceba con el padre que decidió no vacunar, sino con el niño que no fue vacunado por decisión de su padre
Además, esas personas que no vacunan o no se vacunan son maravillosos vectores para la enfermedad, por ejemplo para personas con inmunodeficiencia.
Lo primero, gracias por el enlace y la cita. Me hace mucha ilusión.
Segundo, cuando no vacunas a tus hijos no solo les pones en peligro a ellos si no a los demás niños también..asi que no es una decisión que te afecte solo a ti y a tus churumbeles.
Tercero, yo he visto a mi hija M con 2 años con una varicela espantosa porque no pudimos vacunarla por ser alérgica al huevo..fue un horror y todavia, 6 años después, tiene todo el cuerpo lleno de marcas.
Hace un par de días venía un artículo en el País aportando datos. Os dejo el encabezado:
“La moda que disparó el sarampión
La enfermedad crece en España ayudada por grupos que no vacunan a sus hijos por ideología - Los 1.300 casos de 2011 multiplican por cinco los de 2010″
Yo si creo que un blog sobre medicina es un buen lugar para hablar de estos y otros temas porque ¿Quién mejor que un profesional para poner las cosas en su lugar?
Como individuo puedo opinar que la homeopatía me parece una vulgar estafa y el padre que se niega a vacunar a su prole un estúpido integral pero en cualquier caso -más allá del sentido común- no será nunca una opinión basada en un conocimiento que si posee quien está relacionado con la medicina.
Vuestra opinión sobre estos temas es más necesaria que la mía, según mi perspectiva.
Y tal como apuntáis, la estupidez deja de ser algo íntimo y personal cuando otros la pagan.
salu2
Sí, el artículo de Molinos se basaba en ese mismo de El País. Lo triste es que ahora ha venido un brote de sarampión, pero el siguiente apuesto que será de paperas, que tiene entre otras complicaciones una orquitis, inflamación de los testículos. No creo que sea muy divertido encontrarse con 30 años con malestar, las parótidas como naranjas y los testículos hinchaditos. Otro posible brote, el de rubeola. Y a nadie le da por pensar en una mujer embarazada, no vacunada, que se infecte en el primer trimestre del embarazo y se encuentre con malformaciones en su feto, en su bebé, gracias a esas enfermedades víricas fácilmente evitables con una correcta vacunación. ¿Que cansa que hablemos de estos temas? Yo no me canso de atender a personas con complicaciones derivadas de esas enfermedades…