Ser R1 tiene mucha miga (también tienen miga los adjuntos, que se lo digan a la Dra Jomeini). Es un cambio radical, entramos en el hospital con el mismo fonendo, otra bata (ahora no es blanca por completo sino con el logo del hospital), los bolsillos hasta las trancas, nervios e ilusión. Empezamos los cursos de f0rmación. Y empezamos a recibir las visitas y atenciones de los representantes de las compañías farmacéuticas.

No hay día en que no me lleve por lo menos un boli a casa. Voy con mi adjunto, me ven, me saludan y me dan mil y un pichigüilis. Tengo un cajón y una estanterías llenos, si un día me dan un exprimidor de zumo con el logo de un medicamento no me voy a extrañar. Voy a los cursos de formación y allí están ellos, con más pichigüilis. Nos invitan a merendar, a desayunar. Sonrisas, amabilidad impostada. Lo paso algo mal, porque cuando se repartió la cara de póker había ido a por pipas, se me da mal disimular que me siento incómoda y no me gusta ese colegueo forzado. Lo mismo le pasa a otros compañeros, por ejemplo a J. Abenza, que ha escrito un interesante artículo sobre este tema. Me pregunto continuamente qué diablos hacer y aún no tengo una opinión bien formada. Me comentan algunos residentes mayores que algunos cursos y conferencias son caros y viene bien que te lo financie un laboratorio. Que las guías que reparten no están nada mal. Que los cursos vienen muy bien para el curriculum y en ese punto me pregunto qué interesa más en un hospital, tener un curriculum abultado lleno de cursos y conferencias o una buena formación que no puedo demostrar en media hora de entrevista sino en la práctica clínica diaria. Y me pregunto qué hacer el día de mañana, cuando un compañero prescriba esos medicamentos tan chulos del laboratorio que regala tantas cositas y yo vea más adecuado otro medicamento que sea más efectivo y barato. Como véis, no tengo bien claro el asunto, aunque me incline más por “del representante cuanto más lejos mejor”.

Facebook Twitter Email

22 opinaron sobre “Los residentes de primer año y los laboratorios farmacéuticos

  1. Te comprendo perfectamente. Soy médico de familia, Sólo añadir algo: los representantes sn traajadores de a industria farmacéutica. La industria farmacéutica es la que investiga nuevos fármacos, no los gobiernos. La industria farmacéutica no deja de ser una empresa y por tanto está para ‘hacer dinero’. Pero puedes acercarte a los representantes: es la administración a quien compete financiar o no los fármacos. La administración les cobra a esas industrias mucho dinero y luego juega al ‘doble juego’ hipócrita de decirnos que debemos ahorrar en fármacos. Tú eres el médico, tú ves al paciente: ni la industria ni la administración deben decirte si recetar algo más caro o más barato es mejor o no. Por cierto, si no ves a los representantes, te seguro que desconocerás muchos fármacos realmente útiles para tus pacientes. No pasa nada por ser cortés, aceptar la visita de un visitador, saludarle y saber qué productos están en el mercado. Ellos también trabajan, pagan impuestos, tienen familia… Te aseguro que la Admin no te va a poner tan al día. Pero al final: tu decides.
    My cutre-blog: http://foro-tarancon-emigrante.blogspot.com/

    Salu2.0

    • Como técnico docente de una unidad docente y médico de familia discrepo profundamente de lo dicho por mi compañero Gerineldo sobre lo de que “Te aseguro que la Admin no te va a poner tan al día”. Poner al día no es precisamente lo que hace la industria farmacéutica con la mayoría de las actividades que organiza y con los panfletos que entrega, sino tratar de disuadir, lavar su imagen, hacer que parezcan ONGs.
      No digo que no hagan cosas buenas, no digo que haya que huir de los repres como de la peste, no digo que las compañías farmacétucias sean enemigos o el representante de lucifer en la tierra, no les quito el mérito en muchas cosas que hacen bien, pero otorgarles el papel de “formadores” de unos profesionales que de otra forma no tendrían acceso a ninguna fuente de información me parece ridículo, además de una falacia de proporciones considerables.
      En fin, Gerineldo, que estoy contigo en muchas cosas, como que no tiene sentido sufrir la censura de los de arriba en cuanto al acceso a determinadas páginas de internet desde los centros de salud, pero en este tema discrepo y con alevosía.
      Saludos

  2. yo de momento, como no tengo capacidad de decisión, acepto lo que me den. Está en una cajita (es todo material de papelería)y si todo sale bien, el año que viene montaremos unas jornadas farmacríticas en la facultad y recogeremos el material para alguna ONG que trabaje con niños y pueda darle buen uso…

  3. La cuestión, en mi opinión, radica en que la formación de los residentes no puede estar en manos de visitadores con intereses comerciales y enormes sesgos en la información que proporcionan. Se tiene que poner fin a esa relación de falsa (más bien asimétrica) simbiosis y, si el sistema público no le pone fin (porque les deja un espacio público para que se publiciten todo lo que quieran), y la industria no le pone fin (porque este modelo les resulta de lo más rentable y efectivo), pues le toca a los residentes y al resto de médicos.

    Existen guías médicas de calidad en internet. Existen revistas a las que los hospitales están suscritos, con las que mantenerse informados de nuevos medicamentos y su efectividad. Se pueden hacer encuentros más informales que un congreso (con lo que implica en gastos de organización, desplazamientos, comidas, y necesidad de financiadores externos) para compartir información y discutir las investigaciones de fuera de nuestro entorno.

    Yo soy R1. Yo ya estaba muy bien enterado del funcionamiento de la industria farmacéutica de mis tiempos en IFMSA y en las actividades, jornadas y sesiones que hicimos sobre acceso a medicamentos, y aún así, a veces por medio de un visitador, a veces por medio de otro médico que hubiera recibido esa información de un visitador, lograron que, recién llegado a las urgencias, y sin saber atender un millón de cosas, no dudase en prescribir Enantyums y Lyricas cuando tocase. ¿Eso que recibí era información, formación, o márketing-disfrazado-de?

    El problema no está en la industria farmacéutica. Ni en los médicos. Está en cómo dejamos que sea la relación entre ambos grupos, concediéndoles la autorización para que “nos formen” a cambio de un hueco para que se publiciten, cuando ellos ganan en ambos casos mucho más que nosotros.

    Creo que en todo este debate, y más aún si hablamos de R1, entra un factor importantísimo, y es lo que hacen los mayores. Por muy claras que sean las convicciones de un R1 sobre el tema, pronto se tambalearán si sus coerres, residentes mayores, tutores y adjuntos aceptan pichigüilis y van de congreso en congreso con los gastos pagados.

  4. El tema me toca de cerca, ya que mi padre ha estado más de 30 años trabajando de representante farmacéutico hasta que se ha jubilado este año. He de reconocer que he visto cosas algo alucinantes, especialmente en los últimos diez años: tú hablas que no te extrañaría recibir un exprimidor, pues te hago saber que por mi casa han pasado desde todo el material de oficina imaginable, hasta relojes, impresoras y algún que otro portátil, antes de que se lo quedara algún médico al día siguiente. Por supuesto siempre he callado, aunque muy ético nunca me ha parecido, este trabajo es el que nos ha dado de comer en casa toda la vida.

    En lo que he de discernir es en el tema de la hipocresía. Habrá de todo, por supuesto, pero si mi padre sabía hacer su trabajo es porque siempre ha sido sincero, amable y amigable y cuenta con muchísimos y muy buenos amigos médicos que al principio sólo fueron clientes. Si algo me ha demostrado mi padre es que las mejores relaciones comerciales también se pueden fundamentar en la humanidad.

  5. Cada cual se relaciona con su entorno de la forma más natural posible. Pero lo que para unos es natural, para otros no tiene por qué serlo. Si en tu vida real no te va esa especie de “hipocresía convenida”, como es mi caso, es más que posible que lo apliques a la relación con la industria y que mantengas cierto distanciamiento.

    El conflicto que se me presenta son los cursos/congresos. Muy pronto se celebrará el congreso de la SEMFyC y cuesta un pastón, sobre todo para un R1 que aún no ha cobrado. Tampoco tengo un interés especial por acudir porque no presento póster ni trabajo, y no sé si alguien de mi centro presenta algo. Ahora bien, qué haría si algún laboratorio me pagase la asistencia a dicho congreso: ¿aceptaría o rechazaría esa financiación? Sinceramente, no lo sé… pero creo que lo rechazaría. Y no sé darte un motivo comprensible acerca de por qué no iría.

    Como bien dices, parece que ahora nos importa engordar el currículo con diplomas de cursos (lo cual incentiva ese ‘colegueo’ con la industria, con su oferta de cursos online y demás). No sé si eso importa mucho a la hora de optar a un contrato: en mi especialidad prima que estés dispuesto a cubrir los días que no quiere nadie. Así de penosa es la situación. Y, de todas formas, no creo que un currículo hipertrofiado sea sinónimo de mejor formación.

    saludos

  6. A los anestesistas no suelen visitarnos. Quizá porque todo el pescado está ya vendido. También porque gasta más un Intensivista en un día sedando a un paciente que todo un equipo de anestesiólogos haciendo un parte programado de quirófano. Por eso, y porque los anestesistas tienen muy restringido asistir a Congresos (¡dejar quirófanos parados, qué pecado! los mismos quirófanos que se paran cuando los cirujanos tienen congreso), los laboratorios con productos para anestesia financian muchos Congresos de Intensivos.
    He conocido a algún Comercial honrado (el “algún” no es porque haya pocos honrados, sino por los pocos que son los que vienen a visitarme) y me suelo llevar bien con ellos después de mucho tiempo. Lo fundamental es ponerles las cosas claras desde el principio. Ellos también te lo agradecen.
    Una frase que te puede ayudar: “No, si los medicamentos buenos se defienden solos, no hace falta que los apoyemos.”

  7. La misma historia al otro lado del continente…solo dedicarse a estudiar y prepararse para ser en el futuro lo mas critico y asertivo a la hora de tratar a nuestros pacientes.

  8. Dentro de poco, además llegarán profesionales de la alimentación, recomendando los alimentos funcionales, las marcas de yogures, las aguas minero-medicinales ‘naturales’ y preparados especiales similares, para que … ¡los prescriba el médico!
    Salud y saludos

  9. Digo lo mismo que he puesto en mi entrada.

    Todas las soluciones para obtener una formación de calidad pasan por Internet.

    No todo el mundo tienen la misma disposición, tiempo o ganas para el uso de internet en la formación. Sobre todo en materia de fármacos, con las tablas comparativas y el baile de cifras.

    Eso cuando el médico no es un padre de familia con los hijos pequeños (o mayores), y la última vez que visitó su correo electrónico fue hace un mes porque por las tardes debe alternarse con su pareja (también trabajadora) para cuidar de los críos. Cada médico es un mundo.

    El plus de llevarte esa información a la consulta es difícil de contrarrestar. La verdad.

  10. Otra duda que me ha surgido: ¿saben los representantes qué médico receta tal medicamento? ¿Y cómo lo saben?
    Algunos habláis de recursos en la red, de manuales a descargar y tal, ¿podríais poner algunos ejemplos? Nos vendría bien a más de un R1 :)

    • ¿No aparece el número de colegiado o nombre en la receta médica? Hace muchos años que no veo una receta española, pero tengo delante de mí una receta estadounidense y aparece el nombre y el equivalente al practice number. Estos datos se introducen en el ordenador en la farmacia antes de darme el medicamento. En el caso de medicamentos por correo tengo que mandar mi receta a la empresa de suministros farmacéuticos con la que tengo convenio, por lo que esta empresa puede recopilar igualmente los datos de qué médico está recetando qué medicamento.

  11. Hola Sophie,
    Esta entrada representa una de las grandes verdades del mundo de la asistencia sanitaria: el trabajo de representante farmacéutico (también llamado representante médico) es uno de los peores del mundo. Veamos:

    • Nadie disfruta de su compañía,

    • Los puedes hacer esperarte todas las horas del mundo afuera de tu consultorio y luego pedirle a tu secretaria que le diga que “mejor venga otro día porque ya te vas”,

    • Regalan cosas que todos guardan en un armario para dárselo de mordedora al perro,

    • Te explican cosas que ni ellos entienden muy bien,

    • No pueden hablar mal de lo que venden, aunque sepan que no funciona,

    • Son vigilados todo el tiempo por un “Gran Hermano” cada segundo de sus vidas para corroborar que visitaron a los médicos que dicen visitar, que dijeron lo afirman haber dicho, que gastaron cada céntimo de sus viáticos como debe ser, y que no entablaron conversación con la competencia.

    Esta realidad hace que los R1 sean la presa favorita de los repres, porque el R1 sabe poco o nada todavía de las negras intenciones de éstos vendedores disfrazados de embajadores del avance científico. Algunas de tus preguntas:

    ¿Cómo sabe el representante si estás prescribiendo su producto? Hay varios mecanismos. Casi siempre te dan un número de muestras para repartir entre tus pacientes. Si a un paciente le das una muestra, es casi un hecho que prescribirás después ese fármaco. Existen algoritmos matemáticos para calcular el número de prescripciones sobre la base de muestras repartidas.

    ¿Es ético permitir que una farmacéutica me financie un curso y luego no prescribir los productos que me venden? Es ético en tanto que (como te han dicho) los cursos que te pagan las farmacéuticas suelen ser bastante buenos y con contenido que nunca verás en la residencia médica. Ahora, esto es bueno hacerlo un par de veces, pero no tomarlo como una forma de aprovecharse de “las bondades de la industria”.

    Cuando un médico asiste a todos los congresos que les paga una farmacéutica, pero nunca prescribe los productos de la misma, estas farmacéuticas tienen un as bajo la manga: hacerte líder de opinión. Es decir, seguir financiándote tus viajecitos y congresos siempre y cuando aceptes ofrecer una ponencia sobre sus productos. Es decir, si no les compras, tienes que ser cuando menos portavoz.

    Así que ya sabes qué esperar. Saludos,
    C.M.

    • Apunto lo que comentas :) En cuanto a lo que dice Mortiziia, ¿me lo podrías confirmar,que queda registrado el número de colegiado y se comprueba lo que prescribe?¿Qué ocurre en Andalucía, donde no es obligatoria la colegiación y unos cuantos hemos decidido pasar de pagar cuotas tan altas sin tener claro lo que obtenemos a cambio?

  12. Ni soy medico ni tengo ni idea de medicina, basicamente me paseo por aqui por curiosidad ( y porque desde que sali con una estudante de medicina no se por que siempre ojeo todo lo que sea de medicina ) pero una cuestion del ultimo comentario me parece interesante, los representantes saben lo que recetais¿? o simplemente actuan como publicistas y despues ya veran lo que vende el hospital y por tanto si lo estais recetando o no¿?

    Pues nada, que os sean leves las guardias y fructiferos los congresos

    • Me imagino que algún control tendrán sobre lo que se receta o no y quién lo receta, no actuarán a ciegas sino que sabrán si sus estrategias son eficaces :)

  13. Hola: yo soy farmacéutica de la administración, concretamente de atención primaria en Asturias.
    Respecto a cómo saben los representantes si prescribís o no “de lo suyo”: obviamente las recetas oficiales de la Seguridad tienen que ir debidamente identificadas para ser oficiales, y podrían ser una fuente de información pero en teoría eso es ILEGAL. La información pasa del sistema sanitario a la oficina de farmacia que, obviamente tiene que recuperar el importe que le debe el servicio sanitario y realiza la correspondiente facturación y ajuste de cuentas a través de los colegios farmacéuticos. En Asturias hay una empresa que mecaniza y automatiza toda esa información mediante lectura de código de barras (aquí aún no tenemos receta electrónica) y luego se la vuelve a pasar en bruto al Sistema sanitario para que les pague. En teoría la empresa mecanizadora y el Colegiono tiene información personalizada, o sea con nombres y apellidos, de los profesionales sanitarios (su información está codificada) y no puede filtrar la información que mecanice. Alguna vez me pregunté lo mismo que vosotros y os diré que a mí algún representante me ha intentado sacar datos (o sea que tan fácil no lo tienen) y creo que en realidad operan con consultoras que sacan la información directamente de las farmacias (o al menos alguna) y luego tendrán sus estimaciones,etc.
    Yo también he sido residente y me he visto en la necesidad de asistir a cursos carísimos para formarme y a congresos para entrar en el mundillo. Y después de muchos años sigo teniendo la misma necesidad y el mismo problema. Me he dado cuenta que entrar en “el rollo de la industria” es alimentar un sistema injusto para nuestra formación y sobre todo para la asistencia sanitaria sostenible. Los congresos son caros porque las propias Sociedades científicas los encarecen por encima del coste justo porque saben que no lo pagarán sus asociados, sino la industria, y así se financian y pervienten la relación. Si realmente lo pagaran los asociados tendrían que considerar el precio de otra manera para encontrar asistentes interesados.
    Y además estoy muy de acuerdo con la primera entrada que dice que la Administración es hipócrita porque crea un doble juego exigiendo por un lado al médico mesura y por otro lado financiando en función del PVP y no realmente respecto al beneficio terapéutico. Pero es que yo soy también administración: me pagan los pacientes con sus impuestos y cuando hay recortes me los aplican en primer lugar (que nos lo digan hoy precisamente que hay huelga), así que soy administración. No entiendo que ningún trabajador público lo nombre como algo ajeno. Y como administración está en mi mano hacer todo lo posible para que esa hipocresía deje de ser la regla del juego y que el dinero invertido por el ciudadano revierta fundamentalmente en su salud y no en el enriquecimiento de unos cuantos millonarios extranjeros… ya que los comerciales que están a pie de calle y que son tan majos y tienen tanto don de gentes (por eso son elegidos para su trabajo) se pueden recolocar en trabajos tanto o más dignos si la empresa no da para tanto pero si un país funciona debidamente.
    Respecto a las guías tan útiles que reparten: en general y aunque no figure el nombre de laboratorio y sólo el de una sociedad supergüay siempre tienen truco y coladuras poco inocentes de las que únicamente si se tiene formación previa INDEPENDIENTE se da uno cuenta, y suelen ser coladuras que no benefician al paciente precisamente.
    Un saludo

    • Muchas gracias, Ana, me aclaras unas cuantas dudas :)
      Hablando de guías: me han recomendado algunas, como la del 12 de Octubre y la del Osasunbidea (guías de Urgencias y Medicina Intensiva), ¿conoces alguna que sea interesante sobre protocolos de tratamientos de las patologías más frecuentes?

  14. Pingback: Subcontratación, el siguiente paso en la privatización de la sanidad « El nido del Gavilán

  15. En primer lugar: Nadie esta obligado a recibir a nadie, si yo no quiero ser visitado, lo digo y ya esta, algunos compañeros lo hacen y no pasa nada,tambien la administración nos incentiva y presiona para recetar lo mas economico independientemente que sea lo mas adecuado para el paciente…unicamente con el fin de abaratar.En segundo lugar: el principal problema nuestro es que la farmacia en un gran porcentaje de casos cambia las recetas que le lleguan por el mero hecho de recibir mejores ofertas comerciales…por tanto, se nos ningunea. Los delegados medicos no te obligan a recetar
    nada o estan contigo y con el paciente cuando lo haces?

  16. Pingback: ¿Es mejor el esomeprazol que el omeprazol? « Mondo Medico

Los comentarios están cerrados.